Un tema que en este último tiempo ha estado de moda, es la reforma que se quiere hacer en el sistema electoral, pasando ahora al modo de inscripción automática y con voto voluntario, esto significaría una ampliación del padrón electoral en aproximadamente cuatro millones de nuevos votantes. Una primera observación que se puede hacer al respecto es que evidentemente extraña que este tipo de ideas se traten de aprobar rápidamente y casi con suma urgencia en año electoral, siendo que es una propuesta ya mencionada en las campañas presidenciales de hace cuatro años atrás, salta a la vista que los distintos parlamentarios más que buscar una “renovación de la Democracia”, como han llamado los más optimistas y básicos de pensamiento a esta medida, buscan sacar provechos electorales capitalizando para uno u otro candidato los nuevos votantes que entran al sistema, las autoridades la ven casi como una salvación para girar o confirmar los resultados presidenciales que anuncian las encuestas. En el fondo son precisamente este tipo de acciones las que nos hacen ver a la clase política como un conglomerado de gente que busca aprobar con urgencia y de efecto inmediato las iniciativas que son para su propio provecho, los ejemplos abundan y este es uno más. Lamentablemente como anunciamos en la primera línea este es un tema que esta de moda, por ende goza de popularidad entre la ciudadanía, este hecho logra que la critica recién mencionada no sea advertida y para muchos sea solo un detalle sin importancia, para mi si lo tiene porque las leyes aprobadas deben ser reflexionadas y debatidas en nombre del bien común, y no en busca de triunfos electorales.
Luego de aquel análisis podríamos llamar de forma o de detalle técnico de la propuesta, me referiré al fondo. Me encantaría poder decir que esta propuesta si es buenísima y reactivará la Democracia, logrando que nosotros los jóvenes nos reencantemos con la política, pero no es así. En primer lugar la creencia que por facilitar el simple trámite de la inscripción aumentará la participación es falsa, y no tiene ningún argumento sólido que la respalde, la gente que esta alejada y no quiere votar, aunque este inscrita automáticamente de todas formas al ser voluntario seguirá sin acudir a las urnas, ¿Cuál es el logro entonces de esta propuesta?, si es solo aumentar el padrón porque así se vera mas “bonito” con un mayor numero de gente, es algo vacío sin importancia, porque la participación en la practica seguirá siendo similar a la que existe con el actual sistema, en síntesis más gente, no asegurará mas participación.
De lo anterior se desprende que en el fondo seguirá votando la gente que de verdad cree que votar sirve para cambiarle la cara a Chile (suena casi como eslogan eso), en ese panorama el cambiar a la inscripción automática voto voluntario no sirve, además hay un tema que quiero tocar, mucho se ha hablado diciendo que con esta propuesta ayudaría a los jóvenes para votar, creo que pensar eso es tener completamente perdida la brújula, el joven que desea votar de verdad, no le cuesta nada ir al servicio electoral, gastar unos minutos de su tiempo e inscribirse de manera libre y razonada, creo sinceramente que nosotros los jóvenes al igual que toda persona mayor, tenemos el suficiente criterio formado para decidir si queremos estar inscritos o no, somos seres libres y pensantes, los cuales no por intermedio de una reforma constitucional nos van a cambiar nuestra forma de ver la Democracia, y esa expresión es clara, inscribiéndose o no se da un mensaje ciudadano fuerte.
Como vemos el problema de la representación no depende de la inscripción automática voto voluntario, eso es solo una bandera de lucha de gente interesada en resultados electorales próximos, más no la es de la gente que verdaderamente cree en una Democracia participativa, estos últimos ya están votando, estos últimos ya están creando debate, estos últimos finalmente se preocupan de ir más allá en los problemas que nos aquejan. Por lo demás con esta reforma no se favorece a ningún sector etáreo, ya que el problema de aumentar la participación juvenil, es más profundo, va por el lado de ofrecer un discurso que sea atractivo de verdad a los jóvenes desencantados de la política, como propuestas que vayan por el lado de mejorar la educación publica, un eficaz seguro de cesantía juvenil, incentivar la contratación de los jóvenes para no hacer aún más tortuoso su entrada al mundo laboral, y finalmente lo más importante abrirle las puertas de la política a las nuevas generaciones de chilenos, y para terminar por el lado de mejorar el sistema electoral hay otras reformas mucho más relevantes también que esta que analizamos ahora, como por ejemplo implantar un sistema de voto electrónico, pero en fin parece ser que la concertación se empeña en no atacar la verdadera raíz de los problemas y se conforma con medidas populistas, las cuales se defienden a morir sin una verdadera reflexión que las sustente y que las hagan solucionar los problemas reales de la sociedad.-
Por JCKA.-

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